Texto: Diana Margarita Vásquez

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Fotografía: Constanza Martínez

desierto tatacoa

Su nombre refiere a una serpiente que abunda en la zona y en Colombia es frecuente llamar así a las esposas y mujeres muy bravas. La adusta superficie de este desierto ubicado en el departamento del Huila no parece contrariar esa condición aparente de tierra bravía, a lo que añade su estremecedora belleza.

desierto tatacoa La Tatacoa está ubicada a 45 minutos de Neiva, la capital del departamento del Huila y a 10 minutos del Municipio de Villavieja. La carretera en el mismo desierto es un trazado irregular que no se encuentra en buen estado, pero todos los sistemas de transporte pueden llegar hasta el observatorio, sin gran riesgo, solo conduciendo con precaución en los sitios más complicados. La vía pavimentada antes de iniciar propiamente el desierto, se encuentra en excelentes condiciones, y presenta un paisaje generalmente muy verde, que cambia abruptamente al tocar el filo del desierto, como un espejo que al romperse, deja ver al otro lado la contracara del extenso verde de ese departamento agrícola.

El rostro de La Tatacoa parece herido por las formaciones geomórficas de Cárcavas y muy elevados Estoraques - como se denominan las columnas naturales de tierra rojiza- sostenidas más por la tenacidad de los elementos, que por la estabilidad del suelo. En sudesierto tatacoa picacho exhiben las evidencias de la abundante vegetación que tuvo en el pasado y su elevada altitud antes de convertirse en una olla desértica. Entre el polvo seco y rojizo, a veces grisáceo y lunar, el caminante encuentra una inmensa cantidad de  restos fósiles, huesos y orfebrería indígena, como evidencia de su pasado remoto. “El hallazgo de desdentados como el Megatherium, el gliptodont y el stirtonia tatacoensis, revelan la existencia del pleistoceno, mientras el descubrimiento del ammonites (340 millones de años) toxodon, coprolitos, Deinoterio; Notoungulata, Astropotherildae e Interatherildae (20 millones de años) nos llevan por lo menos al cretáceo, jurásico y triásico”.

La Tatacoa es un desierto surgido de los movimientos telúricos que formaron la cordillera central andina y crearon mares interiores que posteriormente se secaron.  Pese a su aparente aridez, se puede vivir la experiencia de asistir al brote de semillas que exigen desierto tatacoa mucha agua como la sandía y de una forma casi silvestre. Durante un recorrido por el sector no deleitamos con la generosa y oportuna oferta de unas rebanadas de la roja y jugosa fruta. Su origen? Las semillas arrojadas al suelo,  sin aparente propósito, por unos turistas, unos  meses antes, brotaron espontánea y prolijamente y la naturaleza entregó una fruta grande, jugosa y dulce que el Director del Observatorio no dudó en  compartir con los visitantes, de un domingo cualquiera. No fue necesaria toda una temporada de lluvias para brotar las plántulas, pues esta tierra, pese a su aridez y alta temperatura (a veces llega en el día a 40 grados C.) cuenta con abundante vegetación, no solo los hermosos cactus esféricos, sino gran cantidad de arbustos muy resistentes.

Según un inventario de la flora presente en el desierto, estudio realizado por investigadoras de la Universidad Nacional,  La Tatacoa cuenta con 223 especies, distribuidas en 170 géneros y 60 familias, entre los que sobresalen hierbas, árboles y arbustos leñosos, y una especie registrada por primera vez en Colombia, conocidadesierto tatacoa como senna uniflora.

Flora y fauna forman una cadena alimentaria donde pueden sobrevivir diversidad de aves, insectos, reptiles, mamíferos, caninos y pequeños roedores. Este enclave seco interandino, como se le denomina técnicamente, es también hogar del murciélago frugívoro glossophaga, cuyas hembras lactantes se han detectado especialmente y según algunos estudios ,  principalmente durante la época húmeda o estación lluviosa, paralela con la abundante producción de frutas. Su dieta consiste en polen, cactus y frutas, cuyo consumo contribuye a la diseminación de semillas de las especies vegetales presentes.

Paisaje lunar y astronómico

La zona árida de 370 kilómetros de extensión aproximadamente y unos mil kilómetros de influencia, es el segundo desierto en Colombia, después de La Guajira y aprovecha su lejanía de los centros poblados y de la contaminación lumínica, para plantear una propuesta lúdico – educativa como Observatorio Astronómico.

desierto tatacoa En medio del desierto se construyó, una hermosa edificación que fue inaugurada el 29 de diciembre del año 2000,  y aunque estuvo un poco descuidada durante un tiempo, hoy en ella se guardan celosamente los telescopios, cámaras, proyectores y binoculares astronómicos que hacen posible la observación de los cuerpos celestes. Ver los anillos de saturno, los cráteres de la luna, es todo un espectáculo que al más terrenal de los seres emociona.

La noche cae sobre la zona, baja la temperatura y los sueños – latentes en nuestros niños y jóvenes- se endulzan repasando sus conocimientos incipientes y dejando volar la imaginación, que en esas edades fácilmente puede trasladarnos al otro lado del cosmos. Solo podemos advertirle que usted deberá asumir después la presión de un niñ(a) o jovencito(a) convertido(a)s de la noche a la mañana, en astrónomo(a)s aficionado(a)s, deseando tener su propio telescopio en casa. La experiencia es enriquecida con la experticia deldesierto tatacoa Director del Observatorio, quien da una charla educativa al anochecer y hace innecesaria la luz para guiar con claridad ese paseo visual y casi tocar con los dedos, el universo.

En julio pasado se organizó la primera Fiesta de las Estrellas entre el 3 y el 6 de julio, convocando a nacionales y extranjeros, especialmente población escolar, con una frase que se puede leer en la página Web del observatorio: “La Tatacoa es el lugar más especial para contemplar la bóveda celeste. Un lugar muy seguro en el que los visitantes llegan a acampar para así pernoctar en contacto con la naturaleza. Un gran número de animales silvestres habitan en esta zona natural, aves de rapiña, depredadores, liebres y zorros que principalmente son observados en la noche”.

Las precauciones obvias en esta temperatura: ropa liviana, ojala blanca; protector solar; gafas oscuras; abundante hidratación; zapatos cómodos; elegir la ruta para caminar según las capacidades del, o los visitantes; compañía del guía experto y hacer los recorridos, preferentemente antes de la media mañana y al atardecer. No deje niños o mascotas dentro de los vehículos, pues pueden verse severamente afectados por la temperatura.

El sueño de quienes viven en La Tatacoa es verlo convertido, en breve, en un nuevo Parque de Reserva Natural Nacional de Colombia, sobre una tierra muy vieja, que a pesar de su aridez, no para de producir vida.

 

 

 

Comentarios  

 
+1 #1 nora 03-03-2013 11:48
:-) k divertido pero dormire unos cuantos minutos :zzz
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